¡Dímelo! ¡Dímelo, joder! Que ya estás vacío. Vacío de caricias, de cosquillas, de amor que me dabas por las noches; De miradas, de palabras, de mensajes a larga distancia. Que no piensas un puto día en mí, que todo ha pasado, que ha sido solo un capítulo más de tu historia, pero tan intenso que parecía de 10 páginas más de las que eran. DÍLO, que no te dé reparo en hacerlo, ya que de lo contrario es evidente que te queda algo por decir.
Dilo, idiota. Aunque llore desconsolada, aunque ya no pueda imaginarme más mis planes sin ti; Aunque no me dé por usar contigo la locura tan a menudo.
Porque así es como lo paso peor.