sábado, 18 de diciembre de 2010

Raciones de... LOCURAS


En las vacaciones me gusta no hacer nada, perder el tiempo de manera tonta junto a una manta, algo caliente y una chimenea; Lo que más me gusta del frío es ponerme al lado de ella y quedarme más de 10 min. mirando el fuego a través del cristal. Sin embargo no me gustan las barbacoas, por el hecho de retener su olor durante dias. Me pirra encerrarme en casa, una amiga, peli y palomitas. Me gustan las peliculas tristes, pero no lloré con Titanic. Me gusta escribir cuando lo necesito, y plasmar mis sentimientos en un trozo de papel. Me quedaría un dia entero leyendo a Moccia. Suelo tumbarme los días que lo necesito por la tarde en mi cama y pensar en mis cosas, y sacar conclusiones. No soporto que la gente me pregunte que tal cuando me lo ha preguntado hace 10 minutos. Me gusta hablar horas y horas con  mis amigas, hacer tonterías e irme de fiesta con las más locas. No me gusta contar mis cosas a gente que conozco de hace poco tiempo, pero a pesar de ello lo hago, y caigo en lo mismo una y otra vez. Muerdo bolis, lápices o todo utensilio que permita escribir, por eso cuando busco mi boli por el suelo o en la mesa de alguien se cual es porque siempre es el mas mordisqueado. Ahora, si lo hacen otras personas me da asco y no lo soporto. Disfruto mi vida a cachitos. Y eso me encanta. Nunca tengo mas de dos semanas seguidas sin cambios de humor. Adoro saber que me espera mañana, o levantarme un día sin planes y hacerlos sobre la marcha. Me gusta las normas, porque sirven para saltarselas. Hago cualquier cosa que me prohiban. Odio estancarme en un pasado que se que no volverá, y aún así, vuelvo a el al menos un dia cada mes. Me gusta que la gente me recuerde la vez que no podíamos parar de reírnos por algo. No me gusta que me llamen loca, pero en el fondo lo soy. Sé que sufro la locura de vez en cuando y por eso me gusta estar rodeada de gente que la comparte conmigo. Mi vida se basa en los pequeños detalles. Me gusta pintarme los ojos cuando estoy de fin de semana, y que mi madre me riña por ello. Me chifla gritar con mis amigas a chicos guapos cuando no tengo compromisos con nadie. Las relaciones serias son las más bonitas, pero a la vez son las que más pánico me dan, porque esto conlleva que haya un previo enamoramiento. No me gusta cortar con una persona, o hablar de ello. Prefiero que las cosas se sobreentiendan. No me gustan los besos con carño, me gustan los besos de pasión. No me gustan los chicos tiernos, los prefiero lanzados. No puedo con la timidez, ME PONE DE LOS NERVIOS. Odio que me pregunten cosas obvias de las que se saben la repuesta, porque hacen que pierda el tiempo. No me gusta pensar una decisión, me gusta hacerlo en el momento, sin tiempo para pensarlo mucho. No soporto que me llamen jirafa, excepto A. No me gusta que la gente sobrepase el límite de piques conmigo, me aburre. No puedo con los empanados, que se quedado momentáneamente K.O., o que parecen estar en otro planeta/lugar. Me gustan espabilados, con temas de conversación. No soporto a las personas salidas mentalmente, pero me hacen gracia. Mi insulto favorito es idiota, mis tonos preferidos son los azules. Me gustan las canciones antiguas. Odio las personas a las que no respondo y que se creen que por enviarme mas mensajes les acabaré contestando. Me divierte vacilarles a la gente que se cree importante en la vida y superior a los demás. Me gusta ver caer las gotas de lluvia en un cristal. La gente celosa debería morirse. Mi tarde perfecta sería junto a mi mejor amiga. Soy de las que escuchan canciones tristes, cuando estoy triste. Me gusta escribir blogs cuando tengo algo que decir o descargar. Me gusta fumarme un cigarrillo en el momento oportuno. Soy la loca de la Nocilla. Me considero una chica con suerte. Me fastidian un montón las personas que dicen 'odio a la gente falsa' cuando ellas lo son. Pero sin duda, lo que más me gustan son esos momentos, en los que te sientes feliz por una tontería, por acabar los examenes, por una buena nota, por un buen amigo, por un planazo que se presenta el fin de semana, o una ilusión que te dan ganas de alcanzarla, cogerla o atraparla. Estos son los momentos que ocasionan me entre un escalofrío por la piel y me de cuenta que por un momento soy feliz, y tengo razones para estarlo.

sábado, 11 de diciembre de 2010

AMOR CON FECHA DE CADUCIDAD

Lo nuestro tiene los días contados. No eres todo lo que imaginaba que serías. Me sirves sólo para pasar buenos ratos, para repartir la cantidad de cariño que tengo guardado dentro, que no tiene otra manera de salir. Tu timidez me hace dar pasos hacia atrás, y ya empiezan números negativos. No quiero hacerte daño, dicen que lo mejor es cortar por la raíz, lo malo es que no se como hacerlo. No eres un vicio, eres como los primeros días que pruebas un cigarrillo, eres solo una diversión pasajera, y si no te vicias desde el principio, dificilmente lo haras despúes. Como un juego de infancia, que lo practicas a todas horas, hasta que te cansas de él, pues tiene fecha de caducidad.

domingo, 21 de noviembre de 2010

Memorias de Septiembre-Octubre

Un papel y un boli, fue todo lo que necesité ese día tres de octubre para expresar lo que sentía por la entonces persona más importante de mi vida. Me complace decir que verdaderamente he querido alguien, que me llegue a enamorar, aunque mas tarde fuera de la persona equivocada, es igualPor eso, me gusta encontrarme pequeños textos escritos hace más de un mes, olvidados en cajones de mi habitación, con palabras preciosas, sentimientos sinceros... Textos como estos:


'' Solo quiero sentirme querida por ti, que borres conmigo las palabras de te quiero, que las desgastes de tanto decírmelo al oido, o gritarlas a los cuatro vientos, o incluso ponérmelos en mensajes, porque aunque lo sepa, me gusta escucharlo una y otra vez de ti. Quiéreme. Quiéreme siempre. Quiéreme por la noche cuando te acuestes, por la mañana cuando te levantes. Dame una ración de besos, de esos que tanto me gustan porque me los das TÚ. Abrázame fuerte, como si fuera el ultimo abrazo que me dieras. Haz que te sienta, que se rozen nuestros cuerpos. Dime al oído que me quieres, que soy la única y que nunca antes has querido a nadie hasta que llegué a tu vida. Dame uno de tus cálidos besos. Haz deslizar tus labios por mi cuello. Haz que sienta tu respiración. Haz que sienta cada latido. Acércate a mi. Regálame una de tus sonrisas. Pasa un hielo por tus labios y dame un beso. Y otro. Y otro más. Llévame de la mano contigo. Sentémonos en ese banco, junto al río. Siénteme. Siente todo lo que te quiero. Piensa que esto nunca va a acabar. Que el peatón jamás se pondrá en verde, que no cruzaremos esa acera, nos quedaremos ahí, enganchados el uno al otro, como si fueras mi vicio particular. Ese que nadie tiene. Ese con el que nadie comparto. Solo mío. El que practico cada viernes, sábado o día que te vea. Cada momento que te recuerdo. Cada instante que paso a tu lado. Cada vez que nos besamos. Cada vez que pienso en ti, cada día de la semana. Tu eres mi vicio, el que no puedo controlar porque no encuentro manera de hacerlo, del que quiero más, más, más y más.


Suerte que contra el amor existe el antídoto del tiempo, que hace curar las heridas y poco a poco ahorrar las lágrimas que antes no creías poder evitar.